¿Qué es la terapia que une la Kinesiología y las Flores de Bach?
A veces, el cuerpo sabe cosas que todavía no sabemos decir con palabras.
La kinesiología es una forma suave de escuchar al cuerpo, usando pequeños movimientos y respuestas naturales.
El profesor Van Hage desarrolló una kinesiología muy respetuosa, que ayuda a descubrir qué necesita la persona para sentirse mejor, sin hacer daño ni forzar nada.
Las Flores de Bach son esencias naturales hechas a partir de flores.
Cada una está relacionada con una emoción diferente, como el miedo, la tristeza, la inseguridad o la falta de confianza.
Cuando unimos la kinesiología con las Flores de Bach:
El cuerpo “nos cuenta” qué emoción necesita atención.
El terapeuta elige las flores más adecuadas.
Se acompaña a la persona de forma suave y personalizada.
Durante la sesión:
No hay agujas, ni imanes, ni dolor.
Todo se hace con calma, respeto y cuidado.
Las Flores de Bach no cambian a la persona.
Solo la ayudan a equilibrar lo que siente, para que pueda ser ella misma con más tranquilidad.
Es como si el cuerpo dijera: esto es lo que necesito ahora,
y las flores respondieran con un pequeño empujón de ayuda.
La kinesiología y las Flores de Bach son herramientas de acompañamiento emocional y bienestar.
No sustituyen la atención médica ni los tratamientos sanitarios indicados por profesionales de la salud.

